miércoles, 8 de julio de 2015

Artritis Reumatoide



Este es un padecimiento crónico autoinmune, es decir, que el sistema inmunológico ataca al propio cuerpo por error, que afecta aproximadamente al 3% de la población mundial y principalmente empieza en la cuarta o quinta década de vida.
Se desconoce la causa, aunque se cree que es por un virus, que provoca inflamaciones crónicas y reacciones inmunológicas anormales, aunque podría influir también la genética. Esta enfermedad afecta todos los tejidos del organismo, pero el ataque a las articulaciones sinoviales es muy notorio, y su transcurso se  divide en tres fases:
·  Estado 1-Sinovitis: se inflama la membrana sinovial, generando dolor, entumecimiento, hormigueo e hinchazón, pero el trastorno aún es reversible. Es principalmente en las articulaciones y tendones de manos y muñecas, pero se puede extender a codos, hombros, rodillas, tobillos y pies. 
·  Estado 2-Destrucción: la inflamación causa destrucción del tejido, por lo tanto, se erosiona el cartílago y se pueden romper los tendones. Se limita la movilidad.
·  Estado 3-Deformidad: la destrucción del cartílago, distensión de la cápsula y rotura de tendones conducen a articulaciones inestables que generan deformidad progresiva. Es obvia la patología con solo ver al paciente, los dedos se desvían hacia afuera y generalmente están luxados o subluxados entre los metacarpos y falanges. Los codos no pueden extenderse por completo y se pierde movilidad en el hombro, las rodillas se mantienen flexionadas y los dedos de los pies se ponen en garra. Se atrofian los músculos y se pueden dañar los nervios periféricos.
Así mismo, se generan nódulos que aparecen en tendones y ojos, debilidad muscular y problemas de pulmones, corazón, riñones, cerebro y sistema gastrointestinal.
Para diagnosticar se debe tener poliartritis, síntomas de mínimo 6 semanas y afecciones en manos y pies. Pero también se pueden hacer estudios de laboratorio o gabinete.
Tratamiento: se basa en cuatro aspectos esenciales:
1. Detener la sinovitis: se utilizan antiinflamatorios y corticoesteroides, que controlan la rigidez, inflamación y dolor. El uso de férulas y el reposo reducen la inflamación, así como las inyecciones intraarticulares y en tendones. Si todo fracasa se puede proceder a una sinovectomía (extirpar el revestimiento de la articulación).
2. Impedir deformidades: por medio de fisioterapia y reposo de las articulaciones sin impedir su movimiento. La cirugía también puede ser una opción al romperse tendones o deformaciones progresivas.
3. Reconstruir: ya que hay grados de destrucción, inestabilidad y deformidad avanzados, se deben reconstruir las articulaciones por medio de una cirugía.
4.    Rehabilitar: abarca desde la recuperación de la función de la articulación, integración social y terapia psicológica, y debe ser de acuerdo a las necesidades de cada paciente. 

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